lunes, 5 de agosto de 2013

La última cachapa de la federación…





... El grano dorado, el maíz, el cereal más importante y medio de sustento en toda Latinoamérica.

En nuestro país lo transformamos y hacemos una pasta semilíquida, molida o rallada, que con papelón se rellena de queso de telita, llanero o guayanés y asada en budare se convierte en la exquisitez llamada “cachapa”.

Se atribuye su origen en la región central venezolana, los indígenas que habitaban las tierras del estado Miranda cultivaban el maíz y era considerado un alimento divino, asociado posteriormente, con el cristianismo, acostumbrándose a sembrar el maíz el día de San Isidro Labrador para homenajear a los agricultores e inicio de la temporada de lluvias.

Su característica es de una torta asada, fina, de suculento sabor dulce y color amarillo que le da el grano dorado del maíz.

Esta preparación era entre otras una de las más llevadas por nuestros soldados en las guerras coloniales, de independencia y post-independencia, como refrigerio y alimento en batalla y se consideraba junto al queso llanero, palo e pique, almuerzos típicos de nuestra gastronomía en tiempos de revolución.

El 10 de enero de 1860, víctima de un disparo, cerca de una casa en las inmediaciones de la Plaza de San Carlos de Cojedes, muere el general del ejército federal Ezequiel Zamora, líder del movimiento popular liberador, nacido en la población de Cúa, estado Miranda el 1 de febrero de 1817.

Diez años después de su muerte, con la revolución azul , José Tadeo Monagas le rinde homenaje a este prócer y decide exhumar su cadáver, encontrándose entre la vestimenta que llevaba al ser enterrado , un trozo de cachapa de maíz , que se mantenía intacta, para asombro de todos los que participaron en la exhumación, dejando testimonio el protagonismo de la cachapa , como alimento de nuestros soldados y teniendo en cuenta estas investigaciones, y la importancia que desencadenó el asesinato del General Ezequiel Zamora para nuestro país, nos lleva a concluir que esta fue la última cachapa de la federación…

Estos hechos históricos, han sido revisados y analizados por nuestro querido historiador aragüeño, el profesor Adalberto Pérez Ramírez


Receta de La Cachapa de Maíz

Ingredientes:

10 jojotos tiernos
Melao de papelón
½ cucharadita de sal
200 mililitros de leche
Queso blanco llanero, de telita o guayanés.

Preparación:

Se desgranan los jojotos y se muelen o se mezclan en una licuadora con un toque de papelón, sal y leche, hasta quedar una pasta homogénea espesa, se calienta un budare y se coloca una delgada capa de aceite, se vierte con un cucharon la mezcla hasta hacer una torta, se espera que se cocine un la capa de abajo y se da vuelta hasta quedar dorado, se sirve con mantequilla y diversos quesos, también se acompaña con cochino frito, chorizo de ajo y otros acompañantes de su gusto.

Melao de papelón: derretir una panela de papelón en un vaso de agua, colocar, una rama de canela y pimienta de guayabita, dejar disolver hasta que este ligeramente espeso.

Por esto y mucho más nuestro acervo cultural se nutre de historia y sabores que gustosamente compartimos con uds, así cuando te comas tu próxima cachapa, tendrá un sabor a historia de nuestra hermosa Venezuela!


Fuente: Chef Juan Carlos Acosta
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Restaurant - Café Postres Gourmet

Dirección: Calle San Ignacio No. 47 entre C/Hipódromo y Av. Turmero.
Urb. El Centro - Maracay Edo. Aragua - Venezuela

viernes, 2 de agosto de 2013

Una guerra por el honor de dos familias...



 La historia de hoy va más a allá de nuestra época y nuestro p...aís. A principios de 1865 culminando la guerra de Secesión en Norteamérica , entre los limites de los estados de Kentucky y Virginia Occidental, dos familias , los Hatfield y los McCoy, desencadenaron uno de los episodios de rivalidad que llego al folklore norteamericano como una metonimia para referirse a luchas entre partidos rivales, defensa del honor, justicia y venganza.

La familia Hatfield, liderizada por William Anderson Hatfield, vivían en el estado de Virginia occidental y se dedicaban a la explotación de madera; la familia McCoy, liderizada por Randolph McCoy, vivían en el Estado de Kentucky y se dedicaban a la ganadería. Las familias se fueron involucrando en un espiral de sucesos, mal entendidos y disputas que los obligaron a declararse un odio mutuo, en una época donde el honor y la palabra empeñada, era el código por el que se regían las relaciones sociales, políticas y económicas; llevándolos a varios años de guerra personal, enfrentándose hasta asesinarse entre ellos; la disputa llegó a tal nivel, que ameritó la intervención de los gobernadores de ambos estados y hasta la corte suprema de justicia.

Su historia es narrada en la miniserie televisiva en The History Chanel, Hatfield & McCoys, protagonizada por Kevin Costner (Hatfield) y Bill Paxton (McCoy).

Para nosotros en Venezuela este suceso nos deja como enseñanza, que la intolerancia, desencadena errores fatales, difíciles de corregir en el tiempo, pero también la nota curiosa de este suceso es la mención de que el Gobernador de Kentucky para la época, a quien le toco lidiar con el problema e intervenir en la disputa, se llamó, Simón Bolívar Buckner, nacido en Kentucky un 1 de Abril de 1823, hijo de Aylett Hartswell y Elizabeth Ann, lo bautizaron con el nombre de nuestro Libertador Simón Bolívar, llamado por ellos “el soldado de América” y este acto demuestra lo transcendental de nuestro Libertador y como su influencia llego a nivel mundial; cabe preguntarse como esa familia conoció la obra de Simón Bolívar en un país distante, será por un artículo de periódico o tal vez un militar que lucho bajo el mando de nuestro Libertador, y que presenció sus hazañas; sería interesante investigar, como se enteraron, para que en algo tan importante como es darle el nombre a un hijo, nuestro Libertador se halla ganado ese honor en tierras lejanas, mas allá de las convicciones políticas y raciales que habían en esa época.

Nuestra receta de hoy, presenta uno de los platos típicos de la cocina sureña y en especial del estado de Kentucky. Pollo Rostizado a la Kentucky:



Pollo rostizado estilo Kentucky

Ingredientes:

Un pollo: picar en varias porciones

1 Mezcla (para rebosar):

200 gramos de harina de trigo
1 cucharada de curry, ajo en polvo, tomillo, pimentón dulce.
1 cucharada de sal.

Mezclar todos los ingredientes en un recipiente.

2 Mezcla (Marinado)

300 gramos de harina de trigo
1 cucharada de ajo en polvo, cebolla molida, curry, estragón, eneldo, tomillo, pimienta
Agua fría

Se mezclan los ingredientes en un recipiente y se vierte agua fría hasta prepara una crema semi espesa.

Preparación:

Se introducen las porciones de pollo en la crema fría y se refrigera por 1 hora, luego se saca pieza por pieza de pollo y se pasa por la mezcla de harina con especias, se fríen en abundante aceite a fuego medio, se colocan en papel absorbente.

En nuestro restaurante lo servimos con papas fritas y ensalada Tricolor. Buen provecho…




Fuente: Chef Juan Carlos Acosta
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Dirección: Calle San Ignacio No. 47 entre C/Hipódromo y Av. Turmero.
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miércoles, 31 de julio de 2013

El Ultimo Zancudo Caído





En muchas oportunidades se ha escrito sobre nuestros próceres, héroes y personalidades que dejaron huella en nuestro país; pero poco escribimos sobre otras batallas libradas por civiles, aquellas donde las victorias fueron tan significativas e importantes qu...e también son parte de nuestra historia.

La batalla por el paludismo fue para nuestro país el punto de partida, para dar un gran salto en el crecimiento y prosperidad de nuestro país, extraordinaria hazaña realizada por venezolanos, que con esfuerzo, constancia y capacitación, salvaron y enrumbaron a la Venezuela que hoy con orgullo vivimos día a día.

Esta batalla se inicia en Morón el 2 de diciembre de 1945, comandada por el doctor Arnoldo Gavaldon, nacido en Trujillo el 1 de marzo de 1909, médico, parasitólogo, especialista en salud pública y malariología, fue el primero que organizo una campaña a nivel nacional contra la malaria utilizando el insecticida DDT (Dicloro Difenil Tricloroetano)

Morón fue uno de los pueblos más afectados por el paludismo y en esa época su población se había reducido en 800 habitantes que aterrorizados, vieron llegar a esos hombre de cascos plateados y artefactos que rociaban el DDT, eliminando al zancudo transmisor de esa enfermedad que diezmaba a la población, es allí donde se erigió el monumento al zancudo caído, inaugurado el 2 de diciembre de 1955 representando la lucha que se libró en todo el país.

¿Quienes eran estos hombres y mujeres? , héroes anónimos que libraron y ganaron esta batalla, fue así que decidimos visitar la sede de Malariologia ubicada en la ciudad de Maracay estado Aragua y solicitamos una entrevista con uno de sus inspectores de mayor experiencia y que representa a mi manera de ver, el gentilicio de los trabajadores que laboran cada día en todo el territorio nacional, en políticas de salud pública y como escuela de formación de nuevas generaciones.

Es así como conocemos al inspector José Domingo Mora Rodríguez, y decimos con orgullo, aquí esta uno de nuestros héroes, ya no es anónimo y con mucha humildad e interés nos cuenta sobre las campañas de rociado que ayudaron a salvar tantas vidas en nuestro país; al escucharlo no podía evitar ver el respeto de sus compañeros al hablarle y también llama la atención, observar a todos los trabajadores, que transitan por los pasillos del imponente edificio, que más parece un museo colonial , unos iban a clases de postgrados , otros a sacar copias, a sus laboratorios, a las oficinas administrativas y de relaciones públicas y se nota la abnegación y el compromiso de todos, conscientes de la importancia de su labor y el aporte que dan a nuestra Venezuela.

Entre tantas anécdotas maravillosas vividas en el trabajo de campo, resulta curioso saber, que las patrullas al terminar la faena de trabajo, se sentaban como una familia a compartir la comida, sin mayores implementos ni comodidades para cocinar, y cuál es mi asombro, al saber que ellos, tomaban el casco de protección de su uniforme, le daban vuelta y lo usaban como olla para cocinar o plato para comer sus alimentos, y cuenta el inspector José Domingo Mora, que cada integrante de la patrulla cocinaba parte de la comida de esa noche, uno hacia el arroz, otro cocinaba granos y otros alimentos que los pobladores gentilmente les obsequiaban para comer cuando pasaban por los caseríos; y con esas provisiones se adentraban en los pantanos, ríos y selvas.

Entre esos alimentos se encontraban carne salada y pescado salado, topochos, vegetales y es que quizás sin saber, ellos preparaban un Palo a Pique criollo, allí en la orilla de un río o en un lago, cada uno le daba lo que había preparado al otro compañero, cocinando en el mismo casco, una sinfonía de alimentos y sabores que después de un día agotador, seria la recompensa y así dormir con la seguridad del deber cumplido y que en muchas oportunidades ensamblaban este plato venezolano de arroz , frijoles y carne salada llamado Palo a Pique, y así al amanecer emprenderían una nueva aventura, hasta ver el último zancudo caído…

Por eso hoy rendimos tributo a esos héroes que de ahora en adelante dejan de ser anónimos, para recordarnos que las cosas se pueden hacer de la mejor manera, cuando se lleva en la sangre nuestro gentilicio venezolano, que tantas batallas ha librado. Para ustedes y con honor les presentamos el Palo a Pique:

Palo a pique
Llanero es su origen, se aprovechan carnes saladas, arroz, frijoles, ajíes y papelón, se prepara seco y otros lo prefieren caldoso, plato emblemático en Guayana que consumían por su alto contenido de nutrientes, servido en las viandas de los mineros y de manera peculiar preparado por nuestros héroes expertos malariologos, en sus exitosas campañas para combatir el paludismo en nuestro país.

Receta:
250 gramos de frijoles rojos
1 taza de arroz blanco
5 ajíes dulces
1 cebolla
Agua o caldo de pollo, para ablandar los granos
Sal y comino y papelón rallado.
½ kg de carne salada.

Preparación:
Se ablandan los frijoles con el agua o caldo de pollo, se cocina la taza de arroz blanco, y se remoja la carne para sacarle la sal.

Preparar un sofrito con los vegetales y cocinar mezclado el arroz, luego incorpore la carne y los granos, rectifique con sal y pimienta y papelón, no olvides rectificar ya al final de la preparación, ya que estas utilizando carne salada.

Un plato sencillo y emblemático, lleno de historia y de amor por nuestra hermosa Venezuela!

Buen Provecho!!

Fuente: Chef Juan Carlos Acosta @PostresGourmet

jueves, 25 de julio de 2013

El Osobuco Criollo





La Plaza de Toros Maestranza César Girón fue abierta al público el 20 de enero de 1933 y declarada monumento histórico nacional el 15 de abril de 1994. Diseñada por el arquitecto Carlos Raúl Villanueva, está inspirada en la Plaza de Toros de la Real Maestranza de Caballería de Sevilla.

Su nombre, César Girón, proviene del destacado torero nacido en Caracas el 13 de junio de 1933, ese mismo año su familia se traslada a Maracay.

En 1945 se lanza al ruedo en la Plaza de Toros de Maracay, la que luego llevará su nombre durante la actuación de una cuadrilla infantil mexicana llamada Los Chicos de Querétaro, luego el 1° de octubre de 1950 tiene en la ciudad de Caracas su primera gran actuación y da inicio a una carrera maravillosa que lo consagró como uno de los mejores toreros de Latinoamérica y Europa, teniendo un monumento llamado La Guiordina, un complejo de esculturas de bronce ubicadas a las afueras de la Plaza en la ciudad de Maracay.

César Girón y sus hermanos fueron portada en la revista Life en la edición abril de 1962, entre tantos premios, homenajes y escritos que bien merecido los tiene.

César Girón muere un 20 de octubre de 1971 en un accidente de tránsito en la Autopista Regional del Centro, a la edad de 38 años, dejando un profundo dolor en los maracayeros que lo vieron crecer y formarse como un gran torero de fama mundial y hombre de buena voluntad, ejemplo para muchas generaciones aragüeñas y de toda Venezuela.

En la gráfica se puede detallar un paseo de mi padre Pablo Acosta que partió de Barquisimeto hacia Caracas en una excursión y visitó nuestra Maestranza César Girón, sin saber que Maracay sería luego su ciudad para toda la vida.

Escribiendo y recordando nuestros sitios históricos y personalidades que dejaron huella en Maracay y nuestro estado Aragua, tomamos esta parte ganadera y agrícola de Maracay, les presentamos una receta exquisita de osobuco criollo, tradicional de la gastronomía italiana y que en Venezuela le podemos decir lagarto con hueso:

Ingredientes:
6 porciones lagarto con hueso
1 cebolla
3 tomates
5 dientes de ajo
8 ají dulces
1 rama de céleri (Apio España)
1 rama de cebollín
250 cc de caldo de carne
Sal y pimienta al gusto

Preparación:
Se sofríen los osobucos hasta que doren, y se apartan; luego se sofríe primero en ajo para aromatizar el aceite y se incorpora la cebolla cortada en cuadritos hasta se caramelice, sin dejar quemar el ajo; se incorporan los demás ingredientes para luego colocar los osobucos y bañarlos con el caldo de carne, bajar la llama y cocinar muy lentamente hasta que ablanden, se retiran de nuevo los osobucos, y se licúa la salsa rectificando con sal y pimienta.
En nuestro restaurante lo servimos con arroz blanco y tajadas.

Fuente: Chef Juan Carlos Acosta
@PostresGourmet

miércoles, 24 de julio de 2013

La Princesa del Orinoco


 
 
La Princesa del Orinoco
 
 
El 13 de mayo de 1952, el Rey de Bélgica, Leopoldo III, salió de Caracas hacia la sabana de La Esmeralda, acompañado por un grupo de científicos venezolanos para explorar toda la inmensa zona selvática venezolana y el río Orinoco, que cautiva a todo el que lo visita.

Unos días antes, el Rey Leopoldo III había visitado la ciudad de El Consejo, estado Aragua, en compañía del profesor José María Cruxent, director del Colegio Santa María de doña Lola de Fuenmayor, considerado el padre de la antropología venezolana y amigo personal del rey.

Reseña Germán Fleitas Núñez que ese día el rey Leopoldo bajó de un Jeep procedente de la ciudad de Caracas y se destacaba por tener una apariencia de un hombre alto, elegante, que parecía más un artista de cine que un monarca, y dejó una impresión muy agradable en los habitantes del pueblo de El Consejo. Los que le esperaban quizás pensaron que vendría en una carroza con traje y corona.

Una vez que culmina la expedición a nuestro hermoso país, escribió la obra El Alto Orinoco en dos tiempos, editado por la Embajada de Bélgica en Venezuela, en el primer tiempo recoge imágenes tomadas por el mismo Rey durante la travesía; en el segundo tiempo reúne imágenes satelitales y de radar, para el uso de navegación y otras actividades.

El Rey quedó tan maravillado de la exuberante hermosura de nuestra naturaleza que cuando nació su hija del segundo matrimonio la llamo María Esmeralda en recuerdo de su viaje inolvidable por Venezuela.

Rindiendo homenaje a este ilustre visitante, que aportó, con nuestros científicos, un inmenso conocimiento de la selva amazónica, les traigo dos recetas de origen belga que son tradicionales en la tierra del Rey Leopoldo III y su hija, la Princesa del Orinoco.

Coles de Bruselas gratinados
(Repollitos gratinados)

Ingredientes:

1 kg. de coles de bruselas o repollitos.
250 gramos de tocineta.
150 gramos de crema de leche.
300 gramos de queso mozarella.
150 gramos de queso parmesano.
50 gramos de mantequilla.
Sal y pimienta al gusto.

Preparación:

Se hierven con agua los repollitos hasta quedar al dente, ya que luego se gratinarán al horno, sofreír la tocineta con la mantequilla, incorporar la crema de leche, sazonar con sal y pimienta, mezclar los repollitos, colocarlos en un recipiente para horno y agregarle el queso mozarella rallado, el parmesano y gratinar hasta dorarlos.



Budín o torta de pan
(Especialidad belga)

Ingredientes:

10 panes.
1 lata de leche condensada.
1 litro de leche.
3 huevos.
300 gramos de azúcar.
1 cucharadita de vainilla.
Para darle un buen bouquet, añadir un toque de ron.
Pasitas al gusto.

Preparación:

Caramelizar un molde de 25 centímetros, colocar el pan a remojar con la leche por una hora, mezclar el pan, los huevos, la azúcar y la leche condensada en una licuadora, añadir la vainilla, el ron y las pasitas, vaciar la mezcla en el molde y cocinar en baño de maría hasta que dore y al introducir un palillo salga seco, luego desmoldar.

Sirva sus coles de Bruselas gratinadas y acompáñela con esta deliciosa torta de pan y disfrute de un almuerzo lleno de historia.


¡Buen provecho!


Fuente: Juan Carlos Acosta
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miércoles, 29 de mayo de 2013

Arroz Campesino Liberal




Arroz Campesino Liberal

   Este exquisito plato de la cocina colonial y mantuana, inspirado en las biografías de Ramón David León, ...se llamaba “Arroz con costillas aragüeño”. Es que nuestra gastronomía regional está llena de historia, dándonos una identidad, enorgulleciendo nuestras raíces aragüeñas.

  Es de preparación sencilla y de muy buen gusto, lo anecdótico es que llegó a ser un distintivo partidista, dándole un color amarillo con el onoto, para rendir homenaje al General Francisco Linares Alcántara, “El gran demócrata”, jefe de los liberales aragüeños y presidente de Venezuela durante el período 1878 y 1879, nacido en Turmero, Aragua, el 23 de abril de 1825; este plato emblemático representó, en su época, la gastronomía regional y participaba en los acontecimientos cotidianos siendo protagonista de nuestra historia, ya que en la época de la guerra federal sólo se servía el arroz de color amarillo con las costillitas, en el bando liberal.
   Se prepara en tres pasos: Guisar las costillitas de cerdo, cocinar el arroz, mezclar y adornar la preparación.

Receta para 6 porciones

Las costillitas
Ingredientes:
1 kg de costillas frescas de cerdo
Aceite onotado
4 dientes de ajo
1 cebolla mediana
50 grs de alcaparras
50 grs de ají dulce
150 grs de cebollín
3 tomates
50 grs de mostaza
Adobo, sal y pimienta al gusto

Preparación de las costillitas:
Lave y corte las costillitas en trozos pequeños y adóbelas con la sal, pimienta, mostaza y adobo, macere por unas horas, luego caliente el aceite a fuego medio y dore las costillas, sáquelas y resérvelas en un tazón, sofría los vegetales hasta que estén dorados e incorpore las costillitas y agregue agua hasta cubrirlas, cocine a fuego lento hasta que se reduzca la salsa y se ablanden las costillas, esta preparación se mezclará con el arroz.

El arroz
Ingredientes:
2 tazas de arroz
1 cebolla pequeña
1 diente de ajo
2 ají dulces
Orégano fresco y sal al gusto.
Zanahorias y guisantes
Aceite onotado

Preparación del arroz:
Caliente el aceite a fuego medio y dore el ajo, el ají dulce, la cebolla y el orégano, incorpore el arroz y sofríalo con los vegetales, para 2 tazas de arroz añada 4½ tazas de agua, agregue sal, las zanahorias, los guisantes y deje cocinar a fuego medio hasta que se absorba el agua, tape y deje reposar por 30 minutos, destape y revuelva el arroz, tápelo de nuevo por 15 minutos.
Mezcle con las costillitas y adórnelo al gusto.

  Degustarás un plato con historia y sabor aragüeño.
¡Buen provecho!

Fuente: Chef Juan Carlos Acosta
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jueves, 2 de mayo de 2013

Un Tango en Maracay






LA HISTORIA .-

Era el jueves 25 de abril de 1935 en el Puerto de La Guaira cuando a las 11:00 de la mañana se avista en el horizonte el va...por Lara en el que viajaba el cantante Carlos Gardel, de allí se dirigió en tren hacia Caracas, donde se traslada en un automóvil de capota cerrada. En su recorrido, el público, eufórico, destroza la lona del vehículo para poder verlo, razón por la cual tuvo que emprender el recorrido a pie en medio de la delirante multitud, cargado en hombros hasta el Hotel Majestic.

Su primera presentación la hizo en el Teatro Principal en combinación con la película “El perro robado”.

Quizá el recuerdo más triste de la visita de Carlos Gardel lo guarde doña Matilde Lofiego, madre de José Ignacio Cabrujas, que se quedó vestida en el saloncito de su casa, imaginando cómo sería su amado ídolo, “del rayo misterioso que hará nido en tu pelo...”, que tanta curiosidad le causaba a su hijo cuando aprendió la letra a los ocho años. Años más tarde, su madre, convaleciente de una gripe, atendió la petición de José Ignacio y le cuenta por enésima vez el suceso de la llegada de Gardel a Caracas:

“En 1935 ya estaba casada, tenía veintidós años y toda la ilusión de ver de cerca de Gardel, quien con su melodiosa voz y su porte de príncipe colmaba todos mis sueños. En la presentación en el Teatro Principal, a un costado de la Plaza Bolívar, yo sabía que mucha gente asistiría al concierto y por supuesto me imaginaba que estaría allí escuchando todas las canciones que conocía y repetía constantemente en el gramófono. Lamentablemente mi esposo, en un arrebato de celos, me encerró en la casa bajo orden estricta de no asistir al concierto.
Presa de tristeza y frustración, no me quedó más recurso que acudir a mi imaginación… Gardel, en su recorrido, elige entre todas las casitas de esa cuadra entrar a la mía, conocer a mi familia, conversar con nosotros… y hasta brindamos con vino y champaña (…).

Al cabo de un tiempo, mi hijo me mostró lo que yo entendí como un homenaje y una manera de hacer realidad el sueño de una joven de veintidós años. Había nacido la obra de teatro de José Ignacio Cabrujas: El día que me quieras”.

Siguiendo con Gardel, entre todas las presentaciones que realizó en el país, una de la más importantes fue en Maracay, ya que se encontraba el presidente de Venezuela, General Juan Vicente Gómez, quien lo invitó a cantar en su residencia en la zona de Las Delicias. Carlos, que debía cantar en el Teatro Principal, no tuvo más alternativa que salir directamente rumbo a Maracay, ya que habían ido por él.

Gardel, acompañado por sus tres guitarristas, interpretó siete temas, entre los cuales intercaló “Pobre Gallo Bataraz”, conociendo la debilidad del General por las peleas de gallo.

Uno de los grandes placeres a los que se entregó Gardel, sin remordimientos, fue a la buena mesa (y no sólo buena, sino también abundante). En una época donde las relaciones públicas se desarrollaban, en gran medida, alrededor de la mesa, y donde también se asociaba la comida con la amistad, Gardel era un auténtico sibarita, y cuando podía se quería dar todos los gustos.

Entre los platos que más le gustaban estaba el que preparaba la madre de su novia, Isabel, que era la 'Paella a la Valenciana'; aquí le mostramos cómo elaborarla:

Paella a la Valenciana

INGREDIENTES:
(4 porciones)

1 cebolla grande
1 litro de agua
2 tomates rojos
½ pimentón rojo
5 ó 6 cucharadas de aceite de oliva
300 ó 400 gramos de arroz
½ pollo
1 sepia o calamar
8 langostinos
12 mejillones
1 puñado de guisantes verdes
5 ó 6 hebras de azafrán
Sal al gusto
2 ramas de perejil


PREPARACIÓN:
 

1.- Una vez limpios, corte el pollo y el calamar en anillos gruesos.
2.- Pele la cebolla y píquela finamente. Pique también el pimentón rojo en daditos finos.
3.- Corte el tomate por la mitad y saque las pepitas. Ralle la pulpa y reserve.
4.- Disponga el aceite en la paellera y deje que se caliente. Dore los langostinos hasta que cambien de color. Retírelos de la paellera y resérvelos.
5.- Agregue los trozos de pollo y deje que se doren homogéneamente. Retire y reserve.
6.- Agregue el calamar para que se sofría. Deje evaporar el agua que habrá soltado en un primer momento y espere que cambie de color.

COCCIÓN:
 

7.- Añada la cebolla picada y el pimentón a la paellera y deje que la verdura se sofría a fuego medio hasta que quede blanda y dorada, cuidando que no se queme, ya que podría amargar.
8.- Agregue el tomate rallado a la paellera, remuévalo y deje sofreír hasta que el tomate cambie de color.
9.- Añada el pollo y los calamares. Vierta el arroz, mezcle y deje que sofría unos momentos.
10.- Agregue el agua, que deberá estar hirviendo, y añádele sal al gusto.
11.- Tueste el azafrán entre dos trocitos de papel de aluminio durante unos segundos sobre el fuego. Agregue las hebras a la paellera. Espere 10 minutos.
12.- Limpie los mejillones, póngalos en una olla con poco agua y deje hervir unos instantes hasta que se abran. Retire una de las conchas y reserve.
13.- Reparta el arroz con un cucharón para escurrir o una cuchara de madera. Baje el fuego y deje que se cocine sin revolver.
14.- Vierta los guisantes y repártalos de forma homogénea sin revolver el arroz.
 

Sirva y decore cada plato a su gusto, colocando las conchas para realzar el uso de los mariscos y acompañe con un vino blanco. ¡Buen provecho!

 Fuente: Chef Juan Carlos Acosta

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Dirección: Calle San Ignacio No. 47 entre C/Hipódromo y Av. Turmero.
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